Newsletter Portal Bosque
Esta semana Ikigai en Portal Bosque.
Por Santi Cabrera de León y Avi Martinez
Publicado el 7 de junio de 2026
“Hace mucho tiempo fuimos polvo de estrellas, y ahora somos polvo de estrellas que piensa,
ríe y mira el cielo.” — Carl Sagan
La temática de este año, SOMOS POLVO DE ESTRELLAS, es nuestro mejor impulso para
despegar la nave de nuestra curiosidad y emprender un recorrido por diferentes CAPAS DE
ASOMBRO, cada una con un foco particular.
El personaje ficticio el cerrajero cósmico nos irá acompañando a abrir puertas y preguntas
durante este primer ciclo, que llamamos Volando a las Estrellas.
Planetas de barro
En el momento guía de Casa de Niños B, el grupo retomó la creación de sus planetas con barro, recordando el proceso anterior y preparando una nueva etapa de transformación.
Cada niño y niña eligió libremente un color de base para pintar su planeta. Esa primera capa dejó la superficie lista para sumar diseños, dibujos y nuevos detalles en próximos encuentros.
La merienda también se volvió conversación: compartieron por qué habían elegido determinadas formas y colores para sus mundos propios.
Transformaciones e ilusiones ópticas
En Experimentos e Inventos, Casa de Niños B observó cómo el telgopor parecía desaparecer al entrar en contacto con acetona, vinculando la experiencia con cambios y transformaciones del universo.
Después exploraron ilusiones ópticas y descubrieron cómo el movimiento puede hacer que veamos cosas distintas.
Para cerrar, cada uno creó un mundo giratorio con planetas, galaxias y dibujos espaciales, viendo cómo sus imágenes cambiaban al girar.
La ronda, la O y el barro
En Relatos y Labores, el grupo armó una ronda redonda como una O, cantó una canción de otoño e hizo bailar a las hojas.
Luego llevaron esa forma al barro: construyeron la letra O y se expresaron libremente con el material.
La propuesta combinó lenguaje, cuerpo, ritmo, naturaleza y motricidad fina en un clima de mucha concentración.
Bicis, señales y circuito de tránsito
En Deporte, el Día de la Bicicleta abrió una experiencia de tránsito, juego y cuidado. A partir de una conversación sobre bicicletas antiguas, señales y reglas de circulación, los niños y niñas entraron en calor con el juego del semáforo y luego recorrieron un circuito con sus bicis.
La propuesta cerró con un gesto muy esperado: cada participante recibió su certificado de conductor mientras compartían la merienda, celebrando lo aprendido en una experiencia corporal y colectiva.
💕 Esperamos que disfruten este espacio y que les ayude a sentirse más cerca de sus días en Portal.